Intolerancia a la lactosa

Qué es la lactosa?

La lactosa es el principal azúcar (o carbohidrato) de origen natural que hay en la leche y sus derivados. Está formada por glucosa y galactosa, dos azúcares simples que el cuerpo utiliza directamente como fuente de energía.

EN nuestro organismo tenemos una enzima desde que nacemos, la cual denominamos LACTASA y está encargada de descomponer internamente a la lactosa (en glucosa y galactosa).


La leche materna contiene 7,2 % de lactosa, (la leche de vaca, solo 4,7 %), que aporta al niño hasta el 50 % de la energía que necesita (la leche de vaca, aporta hasta el 30 % de la energía necesaria).

La glucosa se puede encontrar en varios tipos de alimentos, sin embargo la lactosa es la única fuente de galactosa, la cual desempeña varias funciones biológicas y participa en procesos inmunitarios y neuronales.

La galactosa forma parte de varias macromoléculas (cerebrósidos, gangliósidos y mucoproteínas), que son constituyentes importantes de la membrana de las células nerviosas. También es un componente de las moléculas que hay en los glóbulos rojos que determinan los grupos sanguíneos ABO.Entonces… a qué nos referimos con intolerancia a la lactosa?

La intolerancia a la lactosa es la incapacidad del intestino de producir lactasa, la cual puede presentarse de diferentes maneras:

  • Congénita: desde el nacimiento
  • Primaria: hereditaria
  • Secundaria: como consecuencia del daño de la mucosa intestinal por virus, bacterias, medicamentos o enfermedades crónicas del intestino.

Algunos síntomas al ingerir productos lácteos:

Por lo general se dan entre 30 minutos y 2 horas después del consumo de algún producto lácteo, pero en muchas ocasiones los síntomas no son inmediatos. Además, estos pueden variar de un paciente a otro, dependiendo del grado de intolerancia de cada uno:

  • Dolor abdominal
  • Distensión Abdominal
  • Flatulencias
  • Diarrea
  • Náuseas
  • Dispepsia
  • Constipación

Es importante recalcar que el desarrollo de la intolerancia es progresivo, va aumentando con la edad, es mucho más común en la población hispana y puede estar asociada a otras enfermedades digestivas.
 
Los síntomas en los niños y adultos son los mismos, pero en los niños pueden ser más leves, porque están iniciando el desarrollo de la intolerancia, por lo general consultan por dolor y distensión  abdominal, lo que puede ir acompañado de diarrea o deposiciones pastosas. El déficit congénito de lactasa es grave y difícil de tratar debido a que se manifiesta por una diarrea severa y el único alimento que recibe el niño en esa etapa de la vida es leche.

Detección y tratamiento de la intolerancia a la lactosa

Los síntomas son muy parecidos a otros cuadros digestivos, por lo que hacer el diagnóstico en primera instancia no es fácil, por lo que generalmente se realiza una vez descartados otros cuadros y se solicitan exámenes específicos para su confirmación.
Es importante saber que los lácteos pueden gatillar molestias digestivas a pesar de no tener una malabsorción, por ejemplo, en pacientes que sufren de síndrome de intestino irritable.

Por eso, el diagnóstico se hace en base a los síntomas y se confirma con lo siguientes exámenes:

  • Test de aire espirado con lactosa: es un examen no invasivo, en el que el paciente está despierto, sin vía venosa, y se le da a tomar una carga de lactosa para luego soplar en un reservorio cada 20 a 30 minutos por 3 a 5 horas. El aire espirado se conecta a una máquina que mide la fermentación de la lactosa por las bacterias intestinales.
  • Test rápido de lactasa duodenal: este examen requiere hacer una endoscopía, donde se toma una muestra de duodeno y se hace reaccionar con lactosa. El resultado es inmediato.
  • Test genético en muestra de sangre.

TRATAMIENTO
1.- Evitar el consumo de alimentos que contengan lactosa
(leche, quesillo, queso fresco, queso crema, ricotta, cremas, manjar, leche condensada, leche evaporada, chocolates, helados), los que pueden ser reemplazados por lácteos sin lactosa (leches, yogurth, quesos, postres, etc).

Como la intolerancia a lactosa es progresiva, el déficit de lactasa es variable de persona a persona, algunas personas podrán tolerar un vaso de leche, otras sólo medio vaso o ninguno, dependiendo de la magnitud del déficit de lactasa que esa persona presente. Los quesos maduros, mantequillas y yogurt no procesados tienen muy pocas cantidades de lactosa, por lo que si el paciente tiene una intolerancia leve o moderada puede intentar consumirlos. Si la intolerancia es severa, es necesario eliminar otros alimentos no lácteos con altas cantidades de lactosa también.

2.- Tabletas o cápsulas de la enzima lactasa, las que se pueden ingerir antes del consumo de alimentos lácteos, disminuyendo los síntomas.

3.- En algunos países existe en forma líquida la cual se puede adicionar a los alimentos y hacerlos más digeribles.

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